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| Tras la larga ausencia
obligada por la ocupación franquista el nacionalismo vasco regresa a la casa de su
fundador. Pronto se perfilan los planes para la reocupación; además de acoger las
oficinas de EAJ/PNV, las nuevas instalaciones debían dar sede a una fundación cultural
que fuera un homenaje permanente a Sabino Arana. |
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